jueves, agosto 19, 2004

Re

Bueno, ya he mejorado un poco el diseño de la página y creo que ya puedo presentarla oficialmente a los medios (ya ha costado, ya). Me daba pereza, supongo.

Esta semana está siendo bastante compleja. El sábado se me rompieron las gafas y como la óptica está de vacaciones no podré conseguir una pieza nueva hasta la próxima semana. Me fastidió mucho, porque se me rompieron justo en el mismo sitio que la vez anterior, pero la vez anterior tenía garantía y esta no, y va a ser un buen palo con el que no contaba, snif snif, así que ando un poco flojo de líquido.

Desde el lunes tengo un nuevo horario de trabajo, en vez de ir por la tarde todo seguido estoy de partido, tres horas al mediodía y el resto por la noche. Por el momento lo llevo bien, pero no es un horario conveniente, porque son tres horas entre medio en las que no puedo hacer apenas cosas, tengo que gastarme dinero en comer y encima como tengo las gafas rotas tengo que llevas las lentillas todo el día y acabo con los ojos muy cansados. Por otro lado el lunes me cambié el puesto con una compañera y acabé muerto. Al día siguiente me dolían las piernas como cuando tenía diecisiete años y estaba creciendo mucho en muy poco tiempo. El dolor no se me ha ido todavía, quizá sea que estoy creciendo un poquito más.

Total, que como estaba muy hastiado del trabajo pensé en ir a la playa en mi día libre, pero recordé que tenía las gafas rotas y no iba a ir con las viejas (porque no veo del todo bien y ya no me gusto con ellas), así que nada. En otro momento de lucidez pensé en ir a la piscina para estrenar por fin la toalla que me regalaron por mi cumpleaños, pero me volví a dar cuenta del tema de las gafas. Agg.
Al final he ido a merendar a la finca de unos familiares y me he pasado el día tumbado, sólo he salido para comprarme mangas.

Hace un par de semanas conseguí acabar el manga de Dragon Ball, que ya llevaba nueve años coleccionando. La verdad es que no me suspuso mucha emoción, porque ya no es nada más que un recuerdo de mi niñez, lo que no quita que cuando el próximo año saquen la edición de lujo me lance a por ella en plancha.
Otro de los mangas que estoy a punto de finiquitar es Ranma 1/2. Me faltan cuatro tomos que están pedidos. Y cuando acabe con esta me pondré con Inuyasha, que parece ser que acabará pronto en Japón, en concreto en su volumen 38. Bien bien.
Los próximos en caer serán Blame!, que me faltan sólo cuatro tomos, y Naruto y Slam Dunk, que dejé abandonadas. Y luego me lanzaré a por Touch y Vagabond. No sé dónde voy a meter tanto libro, pero bueno...

El domingo estuve hablando con unos conocidos sobre mi amistad con Eric y Justin. Dijeron que eso ni eran amigos ni eran nada y que me olvidara de ellos. Casualmente al día siguiente Eric me llamó para quedar a tomar algo y contarme sus vacaciones pero yo estaba de compras con unas compañeras de trabajo y no pudo ser. De todas formas, si este fin de semana me llama para quedar le diré que no. Por otro lado la situación con mis socios está muy tensa muy tensa, pero desde que les mandé un mensaje siendo claro y conciso algo se ha avanzado. Está claro que ya no nos llevamos bien y por otro lado creo que cuando nos veamos yo no me callaré nada (un aspecto que me parece que he desarrollado desde que tengo 22 años. ¿Un signo de madurez?) así que la cosa se presenta muy interesante.

Tengo los exámenes a primeros de septiembre y los llevo fatal fatal. Encima por esas fechas voy a andar bastante revuelto en el trabajo, no sé si saldrá todo bien.

Ah, no puede tener uno un poco de tranquilidad.

sábado, agosto 14, 2004

Jornada de cine

El miércoles aproveché para ir al cine a ver La chica de al lado, porque desde que vi el cartel de la pelí­cula tenía ganas de verla, y cuando pusieron el anuncio por la tele diciendo que ella era actriz porno más todavía. Finalmente la pelí­cula no era tan cachonda como esperaba (en la lí­nea de American Pie) pero también tenía sus puntitos.

Cuando iba para casa me encontré a unos amigos que me dijeron que iban a ver Spiderman 2. Me animé y me fui con ellos. Menudo tostón de pelí­cula por diox. Tanto bla bla bla bla cansa ya. Al menos lo del gran poder conlleva una gran responsabilidad sólo lo decían una vez.

Mucho cine para tan poco tiempo.

lunes, agosto 09, 2004

Recordar o no

Hace unos dí­as aparecí­a en el periódico un artí­culo acerca de los cambios de nombres de las calles que habían hecho en algunos pueblos para eliminar los nombres franquistas. En el trabajo comenté que me parecí­a mal que los cambiaran, y mis compañeros me dijeron que estaba muy bien, porque no era ético homenajear a personas que habí­an hecho tanto mal. Pero yo no creo que así­. No me parece un homenaje poner el nombre de una persona a una calle. Quizá en su momento sí­, pero ya no. Y por otro lado me da la sensación de que lo que la gente quiere es eliminar el franquismo de sus vidas, como si no hubiera existido. Comprendo que que algunas personas pueda ser duro, pero no me parece bien olvidar la historia. Para bien o para mal es nuestro pasado y creo que hay que tenerlo presente y conocerlo. Además, si hubiera que retirar los nombres de las personas que hicieron algo en su momento que ahora se considera unánimemente malo, tendrí­an que quitarlas todas, porque toda la Historia cojea en algún aspecto.

jueves, agosto 05, 2004

Un nuevo nene

Me he comprado un nuevo móvil por fin, que desde que mi anterior celular se rompió habí­an pasado cuatro dí­as en los que yo esperaba haber recibido muchos mensajes y llamadas. Parece que si los he recibido se han perdido en las ondas, pero sí que tení­a otro que hubiera preferido no recibir. En fins.

Este nuevo móvil es como el anterior prácticamente, pero no. Más bien es la versión bastarda de mi anterior móvil. Sí­, tiene colores, melodias polifónicas y más bobadas de esas, pero no tiene la comodidad del anterior (ni sus melodias ni sus imágenes que se han ido a la porra). Lo que sí que tiene es la posibilidad de descargarse unos juegos que me parecen la bomba y que seguro que me cuestan un pastón. Y sé que al final no jugaré...

Enganchado

Kanon es el título de uno de los mangas culebrones (el otro es Corona de flores) a los que me voy a enganchar durante un año largo. Kanon trata la historia de una chica que vive en un Monte Perdido de Mongolia que por azares de la vida (y por la alcahueta de su madre) acaba viajando a Japón con el objetivo de convertirse en violinista y de paso encontrar a su padre, que creía muerto pero no lo está. Tendo, el chico que la lleva tan amablemente a Tokio acaba perdidamente enamorado de ella, pero decide que hasta que ella no triunfe en la música no harán cositas. Un error por su parte, porque tiempo después ella conoce a Gen Mikami, un fantástico compositor que también se enamora de Kanon (claro, ella es tan jodidamente perfecta y maravillosa que todos caen). Al final de este tomo Kanon consigue reducir las candidaturas de padre a tres tras conocer a su amable tía.

Me parece genial que Norma se haya adelantado a las demás editoriales y haya decidido sacar este manga antes de las chorradas que tiene en espera, que saldrán al tiempo que las demás editoriales pongan a la venta más abortos de Marmalade Boy. Ya era hora de que publicaran historias diferentes e interesantes para alguien más que para niñatas tontas.

lunes, agosto 02, 2004

El influjo de la luna

Hoy en el trabajo estábamos todos con unas caras de pena. Lo suyo era por salir de fiesta y lo mío el insomnio. De hecho, ayer por la noche recibí un mensaje y al leerlo supe que no iba a dormir bien. También pasó que tras acabar de leer el sms el móvil se apagó y no se ha vuelto a encender. Ya llevaba semanas dando fallos, parece que finalmente se ha ido a otro mundo.

Bueno, volviendo al tema inicial, han comentado que habí­a luna llena y ése era el motivo del estado anÃímico que teníamos. No sé si será cierto, pero si lo es, nena, deja de proyectar ondas, que necesito descansar.