domingo, junio 19, 2005

Recayendo en la ginebra

¡Pero la culpa no fue mía! Yo esa noche tenía pensado ir a casa tranquilamente, relajarme e irme a dormir, pero me llamaron por tfno. para hablar y después bajé con una compañera al bar donde trabajaba su novio, y cuando éste salió me fui con ellos a tomar algo a un bar que podría convertirse en el local de moda de la ciudad, de hecho ya había por ahí modernas de mierda, si no fuera porque está en Quintalapolla de arriba.

En fins, que decidí tomarme un bifiter con limón de esos, y acabé bebiendo tres, porque uno de los compañeros de trabajo del novio de mi compañera de trabajo no me dejó beber otra cosa y pasó lo que pasó.

Y es que me sabe muy mal, porque ya voy a hacer veintitrés años y yo debería beber alcohol como los adultos, y no como un vulgar quinceañero, que encima cuando tenía quince años yo era responsable y sensato. Es que siempre acabo haciendo el payaso (aunque lo de decirle a uno que me encontré "eres un cobarde" estuvo muy bien, claro que no me acuerdo del resto de la conversación...).

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