martes, julio 12, 2005

Sermomoneando

Hace unos días me pararon los mormones por la calle. Sigo sin saber por qué, pero toda esta peña me ve falto de fe.

El caso es que empezaron a preguntarme que pasaba después de morir, por qué pensaba que no había nada y bla bla bla.

Esta vez estuve a punto de contarles la historia que había pensado la vez anterior que me pasó a ver si conseguía seducirles o asustarles, pero no encontré el momento adecuado. La próxima vez atacaré a la mínima.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio