Vivir aquí y ahora
No sé tú, pero yo el jueves me levanté de un salto porque mi hermano me dijo que había habido un atentado terrorista en Londres. El asunto era muy confuso, porque la administración, en pro de evitar las imágenes y desórdenes sucedidas en Nueva York y Madrid, han censurado las informaciones (me resulta bastante sorprendente que sepan la cantidad de explosivos usada y no el número de víctimas; o que a los familiares no les permitan ir a los hospitales a visitar a los heridos). En fin, tampoco existe un manual de conducta en estos casos en los que lo más fácil es dejarse llevar por la histeria. Y después y como siempre, todo el mundo es un experto en la materia y empieza a hilvanar tramas con causas y consecuencias, culpables e inoncentes a cual más hilarante.
Yo siempre he vivido con el terrorismo encima. Yo he tenido que aguantar que me llamen terrorista por haber nacido donde he nacido. Yo he tenido que lamentar muchas muertes y sucesos desagradables. Yo vi la Gran Vía de la ciudad donde vivo llena de cristales. No me voy a quejar, todos sufrimos el terrorismo y a mí no me ha tocado la peor parte, pero me molesta tener que soportar la cosas que dice la gente actuando de defensor y de fiscal en el asunto. Quiero vivir en paz, y eso incluye que además de que la gente respete la vida de los demás, la gente respete la opinión de los demás. Y creo que la ley protege eso.


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