Veinticinco grados en invierno
Lo primero de todo y muy fundamental, es que aunque la película sea una co-producción francesa, belga, española, rusa, la historia transcurre en Bélgica, no en Francia. Porque yo varias veces he pensado lo contrario.
Bueno, Miguel vive con su hija en Bruselas, trabaja en una agencia de viajes y su mujer le ha dejado para buscarse la vida en el mundo de la canción. Un día especial porque hace mucho calor para ser invierno y para ser Bélgica, se encuentra con sonia, una ucraniana que busca a su marido. Y Miguel, como parece que no tiene nada mejor que hacer, la ayuda en su búsqueda y captura junto a su hija Laura (una auténtica capulla llamada en francés Lora) y Carmen Maura, que hace el papel de madre de Miguel pero que por supuesto es reconocida y recordada como Carmen Maura, por otro lado lo mejor de la película, interpretando a una asturiana que en la época del generalísimo de mierda lo perdió y se fue a vivir a Bélgica (que no a Francia) con su marido y sus dos hijos.
La peli, como es europea, es muy intelectualoide y trata temas como la inmigración junto con otras tramas más universales y menos intelectualoides como el amor (curiosamente las pelis intelectualoides que he visto son muy viciosillas en ese aspecto, casi tratan más el sexo que el amor).
Como conclusión final, que es un poco pesada la cinta, y que parece francesa, leñe. Y es muy curioso que al prota le pregunten si es italiano. ¿Les preguntarán a los italianos si son españoles?


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