miércoles, septiembre 07, 2005

Basado en hechos reales

Érase una vez un chico que en junio había suspendido el examen oral de francés y se había prometido a sí mismo que esta vez sí que estudiaría durante el verano, y mucho además. Pero llegó septiembre y el chico se había tocado los cojones sobremanera. A pesar de lo cual, él estaba tranquilo, hasta queel día anterior al examen vio en una librería los libros de segundo (curso que habría si pasaba) y pensó que eran un coñazo, y al lado de los aburridos vio los de primero, que no eran los mismos que él había usado. Así que si repetía tendría que comprarse otros libros y él no sentía por la labor y empezóa pensar que seguramente suspendería porque no tenía nivel y empezó a sentirse más y más nervioso.
Esa noche estuvo estudiando hasta aburrirse demasiado y se acostó. Al día siguiente estuvo estudiando lo que pudo porque estaba nervioso y desesperado totalmente. Un ratito antes del examen fue a tomarse un café con hielo y con tres sobre de azúcar porque, si algunos iban a hacer el examen borrachos, él iba a ir cafeínado perdido.

En el aula de examen no había nadie, pero al rato llegó la profesora y le dijo que podían hacer el examen ya. Y empezó. Él entendía perfectamente lo que la profesora le decía y respondía como podía. Cree que cometió fallos para dar y tomar, pero continuó y continuó sin rendirse. Al finalizar le preguntó a la profesroa cuando estarían los resultados y ella le dijo: <>

Gracias a Diox.

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Felicidades!! :D

1:50 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Aprobaste el examen, no? Si no, yo te enseño francés, que se me da de vicio.

El francés, el griego y el thailandés son mi especialidad. Masajes a mil.

7:33 a. m.  

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