Vida etílica (II): Décimo aniversario
El cine en el que trabajo cumplía su décimo aniversario, y para celebrarlo hicieron un pase especial de dos películas sorpresa y luego convidaban a una copa de cava y unas pastas. Hasta ahí todo bien, pero no acabo de entender por qué elñ cava y las pastas no lo ofrecían los empleados del cine y lo teníamos que hacer nosotros (bueno, es dinero que se gastan ellos).
En realidad fue una tontería. Sólo hubo que colocar las mesas, dejar las botellas y las pastas y esperar (las copas sí las pusieron los empleados, que luego estaban por ahí bebiendo y comiendo). Y como no teníamos nada que hacer, podíamos beber nosotros también. Y ahí estaba yo jijijajaja. En fin, se fueron todos y nos pusimos a recoger, y me pillé el dedo entre dos mesas al colocarlas. El daño fue tremendo, me estaba mareando incluso, pero nadie me ayudó, sólo se reían de mí. Muy mal, muy mal.
En fin, dos horas y media después de mi hora de salida me fui a casa con algo de botín (lo que había sobrado) y una botella de cava abierta para beber por el camino, pero me aburrí enseguida y la tiré.
No estuvo tan mal como esperaba.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio